Ejercicio: Elige quién quieres ser, sin-vergüenza
El autorretrato te permite algo radical: elegir quién quieres ser, sin miedo y sin vergüenza.

El autorretrato te permite algo radical: elegir quién quieres ser, sin miedo y sin vergüenza.
La fotógrafa Cindy Sherman nos ayuda a entender algo muy humano: no somos una sola versión de nosotros mismos, sino muchos roles en movimiento. En su serie Untitled Film Stills, se convierte en diferentes mujeres: la secretaria insegura, la actriz solitaria, la ama de casa atrapada. En otras obras aparece como payasa, aristócrata, mujer…
La piel es el órgano más grande de tu cuerpo.
Y también uno de los más expresivos.
Muchas personas nunca se han hecho un autorretrato.
Y ojo… no es lo mismo que un selfie.
Un autorretrato no es una foto para compartir,
es una imagen para descubrir cómo te miras.
Ya hemos llegado al capítulo 10 de este podcast
Y quiero proponerte algo.
Busca un cuaderno bonito.
Durante siglos, el autorretrato fue un privilegio de poder. Hoy es una herramienta accesible que nos permite cuestionar precisamente ese poder: el de los cánones, el de la mirada social, el de la cultura visual que nos atraviesa. Vivimos rodeados de imágenes que nos dicen cómo deberíamos ser. Como advierte Naomi Wolf, esos ideales…
El autorretrato no es solo una imagen, es un acto de encuentro. La palabra retrato, en su raíz latina, significa “sacar fuera”. Y quizá de eso se trate: de hacer visible lo invisible, de dar forma a aquello que habita dentro.
Muchas veces pensamos que la realidad es lo que vemos…
pero en realidad, es cómo la miramos.
El reencuadre es la capacidad de cambiar el significado de una situación sin que la situación cambie.
Un día, Sophie paseaba por la calle y vio a una persona invidente que hablaba de la belleza.
Entonces se hizo una pregunta: ¿qué es la belleza para una persona ciega?
El autoconocimiento es un proceso.
Es aprender a mirarse.
A ampliar la conciencia de quién eres.
Implica cuidar tu cuerpo, tus emociones, tus pensamientos.
Hacerte preguntas difíciles…
y darte respuestas honestas.
Mirarse no siempre es cómodo.
A veces da miedo.