
/
Feed RSS
El autorretrato te permite algo radical: elegir quién quieres ser, sin miedo y sin vergüenza.
Puedes ser muchas cosas, como hacía Sherman: exagerada, vulnerable, poderosa, invisible… o incluso incómoda.
Propuesta con ejemplos:
Haz un autorretrato siendo alguien que normalmente no te permites ser. Por ejemplo:
- Si siempre eres “correcta”, haz una foto caótica, despeinada, libre.
- Si sueles esconderte, colócate en el centro, ocupando espacio.
- Si eres seria, exagera una emoción, incluso hasta lo ridículo.
- Si te cuesta mostrar tristeza, prueba a sostenerla sin taparla.
Y si te da vergüenza… mejor. Vas por buen camino.
Después míralo y pregúntate:
¿qué parte de mí aparece aquí que también es verdad?
Porque elegir quién quieres ser no significa dejar de ser tú.
Significa darte permiso para ampliar quién eres.
