
/
Feed RSS
Muchas personas nunca se han hecho un autorretrato.
Y ojo… no es lo mismo que un selfie.
Un autorretrato no es una foto para compartir,
es una imagen para descubrir cómo te miras.
Como decía Sócrates: “conócete a ti mismo”.
Pero no dijo que fuera cómodo.
¿Cómo te miras cuando nadie te ve?
¿Qué intentas ocultar?
¿Qué parte de ti te cuesta aceptar?
El autorretrato no es una imagen completa.
Eres emoción, historia, cuerpo, memoria.
Por eso no se trata de gustarte.
Se trata de sinceridad.
¿Qué pasaría si dejaras de corregir?
Si permitieras que aparezca lo real.
Quizá ahí empiece algo.
Porque el autorretrato no busca que te gustes más…
busca que te reconozcas.
Y tal vez, desde ahí, puedas decir en voz baja:
esto también soy yo… y está bien.
