
/
Feed RSS
¿qué hacemos cuando la amígdala se pone en modo alarma?
Porque, seamos sinceros…
no siempre podemos desaparecer y mudarnos a una cabaña en el bosque.
(aunque a veces apetezca).
Primero, algo importante:
no se trata de apagar la amígdala.
Es como esa amiga intensa que quiere protegerte… solo que a veces se pasa un poco.
El objetivo es ayudarla a calmarse.
Y para eso, empieza por el cuerpo.
Cuando todo se activa, pensar no suele funcionar.
Pero si respiras más lento… el cuerpo entiende que no hay peligro inmediato.
Es como decirle al cerebro:
“ahora mismo, estoy bien”.
Y poco a poco…
la alarma baja.
No de golpe. Pero lo suficiente.
Y ahora te dejo con una pregunta:
¿puedes pensar en alguna imagen que calme tu amígdala?
Seguro que sí.
