Una mirada alterada es entender que no vemos la realidad tal cual es…
sino tal y como la interpretamos.

Alterar la mirada puede un acto colectivo.
Lo vemos en proyectos fotográficos comunitarios,
en los que muchas personas retratan su entorno desde perspectivas antes invisibles.

Adolescentes redescubren su barrio desde la cámara.
Personas que se reencuentran con su cuerpo a través del autorretrato.
Familias que reconstruyen su historia reordenando un álbum.

Estos gestos, aparentemente pequeños, son potentes.
Porque cuando muchas miradas nuevas se unen, algo se mueve.
Cambia la narrativa dominante.
Se abre una grieta por la que entra luz.

Vivir en una realidad alterada no es no ver la verdad.
Es que hemos aprendido que hay muchas verdades.
Y que mirar el mundo con más profundidad, con más consciencia, con más belleza…
no es mentir. Es elegir qué mirar y cuidarnos.

Te invito a leer el artículo que escribí sobre la realidad alterada en este enlace:

https://andanafoto.com/vivimos-en-una-realidad-alterada/

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